Bueno, aunque he estado tres por el campo y ayer tarde regrese a Zürich.
He tenido la suerte de conseguir alojarme en la centrica Niederford Strasse, calle del casco antiguo paralela al canal.
Las calles son estrechas y es una za de bastante vidilla. Lo que son los precios no me parecen caros, aunque eso tendría que compararlo con lo que cobra un trabajador zuriqués. Al cambio al euro las cosas no salen demasiado caras.
Esta ciudad está llena de cines y de clubs de alterne. Casi todas las películas que se ponen son en V.O.S.
Como os habéis podido imaginar estoy escribiendo desde el mismo sitio que la otra vez. Estoy añorando el portátil para poder escribir con calma en un teclado que tengan todos los símbolos y que tenga la Z y la Y donde corresponden. No entiendo por que en un país donde también se usa mucho el francés y el italiano se emplean teclados QWERTZ sin teclas muertas.
La verdad es que el idioma si es una barrera, pues decir que hablo inglés es una barbaridad, solo lo chapurreo como los indios porque no lo practico, únicamente lo leo. Aquí ingles no habla casi nadie, únicamente alemán al estilo suizo y algunos algo de francés o italiano (al estilo suizo también). Al menos con mi chapurreado ingles y hablando como los indios me entiendo algo.
Como mi padre insiste en acompañarme a todas partes porque tenia unos dias de vacaciones (se reincorpora hoy al trabajo) pues no me deja hablar casi nunca.
Todo es muy raro. En los pueblos donde he estado cuando te dicen el precio de las cosas primero dicen los centimos y luego lo gordo, en la ciudad primero te dicen lo gordo y después los céntimos. Prefiero la segunda manera.
Es una lastima que no pueda subir desde aqui las fotos, pues el ordenador esta metido en el mueble y no puedo acceder a un puerto USB. Me había traído el lector de tarjetas megaportátil y todo…
Para moverme por la ciudad me he sacado una tarjeta de medio pago. La tarjeta se llama 1/2, viene a tu nombre, tardan cuatro días o cinco en hacertela, lleva tu foto y te vale un año, así que si vuelvo pues me sirve.
Se puede utilizar en todos los transportes del país, lo cual es un invento enorme, pues quiero visitar Lucerna, aunque ya me he perdido los carnavales y Berna, que me han dicho que es muy bonito, aunque también quiero visitar Basilea.
Cuando no conoces nada lo mejor es moverse en tranvia. Un viaje cuesta 2.40 francos y con la tarjeta 1/2 te ahorras el pico de los .40.
Ahora que ya conozco la ciudad me he apropiado de la bici de mi padre. Para circular en bici hay que registrarla. Creo que eso cuesta como seis francos. Los coches son un lujo. Hay algunos franceses (Citröen sobre todo) y muchos alemanes, sobre todo Wolkswagen, BMW, Audi y Mercedes, aunque tambien hay muchos Subaru.
Coches hay pocos, pues son caros y te cargan a impuestos. Las bicicletas (velo, para los amigos) salen tiradas de precio y la ciudad esta llena de talleres para su reparación y aparcamientos. Yo la he dejado atada fuera ahora mismo, puesto que vengo directamente del Post que he ido a enviar una postal a mi madre y a mi hermano.
Tengo saldo en este local para contar algunas cosas mas, pero este teclado me esta matando, creo que con una Olivetti Hispano-Francés 850 sin engrasar escribiría mas deprisa, aunque me reompiera los mengiques.
¿Dónde están los símbolos de apertura, la eñe, porque solo tienen acentos la e (al menos ésta los tiene para la izquierda y para la derecha) y la a? Acabo de descubrir que si hay una tecla muerta: la diéresis.
Si esto no estuviera capado tiraría de charmap como un campeón del colacao.
Hoy no me da tiempo a ir al museo de relojes, la relojería Beyer, la mas importante de todo el país.
Quiero hablar del campo, de los tranvías y que es mejor quitarte porque no frenan, de la universidad, que no la he visto apenas porque he ido demasiado temprano, de una tienda de trenes electricos que he visto (tengo foto del escaparate) de la esfera de reloj más grande de Europa, de campanarios que son cerrados y que todos tienen tejados ultrapuntiagudos y reloj (estarían ya automatizadas las campanas en 1710?) de los paseos a pie y en bici por el lago que da nombre a la ciudad, de que todavía se construye al estilo tradicional. De que en Quinten nos cobraron a los dos por comer 94.50 Francos cuando los restaurantes más caros de Zürich te cobran solo 100 francos por el menú màs económico y hubiera comido mejor.
También debería hablar de los ancianos jugando a la petanca en el parque a la orilla del lago y del vídeo que les hice con los comentarios inventados por mi( arggh, lastima de puerto externo USB).
He estado paseando por todo el casco antiguo y no hay tantos bancos como dicen, ni siquiera en Banhof Strauss, la tipica calle de los banqueros, lo que si hay es en todas las esquinas un UBS. Servired no hay, aunque no me hace falta, llevo una buena provision de francos suizos.
En Bhanof Str. Se juntan todas las tiendas caras de la ciudad, Davidoff, Cartier, Prada, Channel, lo normal es que no tengan precios en los escaparates, si entras ya sabes que te va a costar un ringon ese reloj que estas viendo en el escaparate. Bueno, algunas si que tienen puestos los precios, para que los preguntones no entren a preguntar.
Aquí la vida comienza temprano y acaba el horario comercial a las seis de la tarde. Normalmente a las siete ya ha cenado todo el mundo. El lunes pasado note como un toque de queda, todo cerrado, casi nadie en la calle, salvo algunos jövenes que salen a locales nocturnos.
Un apunte final, el autentico chocolate suizo Lindt que se vende en España está fabricado en Francia y esta hecho con el que cagan los que comen el que esta fabricado aquí.
Cuando tenga algo de tiempo os cuento mas cosas.
Lo siento por las fotos, menos mal que me he traído una tarjeta de memoria de 2GB